Miradas compasivas insistentes que penetran en el cuerpo y mente desde la primera vez, que hacen recordar aquellos momentos de paz y gloria del mismo paraíso. Como consecuensia continúan las sonrisas, no bastan las luces ópticas lanzadas días anteriores, aquellas imágenes que no se borran, alcanzan la misma sensación de relajación. Conllevan un Hola... Que será muy doloroso (a experiencia personal), aturdidor... que podrían convertirse en un beso diario y hasta un adiós...
Me gustaría poder pensar en otras cosas!!!