Comenzando con un triunfo escolar y logrando que los pies de la batalla caminen por la cuerda floja. Al igual sucedió con estos asuntos del corazón.
Cuando se trata de la primera vez de la derrota que un humano debe enfrentar y con las miradas no le ha de bastar, pienso que esto se trata de una bomba atómica.
En cuestiones del amor no he de ser un experto pero incluyo que las bacterias que dejan en el corazón son tan malignas que rompen fronteras.
Me refiero al fracaso instantáneo que llega en el momento menos indicado, como aquellas personas que en un parpadeo pierden toda la esperanza existente en su miserable vida. No digo que la mía lo sea, pero hablando en cuestiones de sentimientos profundos, palabras melosas y toda esa variedad según refiere, lo es un tanto.
Van dos veces y continúa la cuenta de la situación en peligro, un día me encuentro como un colibrí, volando sin límites y libertad incondicional cuando de repente la juerga de compañías y amistades terminan sin siquiera yo haber visto una razón lógica.
Sólo quisiera una explicación un tanto razonable.