Más del 80% de la población mexicana (así es, has leído bien) tiene un criterio amenazador en contra de su gobernante, cuando se habla de ellos hasta con coraje decimos de qué morirá, seguido del nombre de nuestro representante, sólo por el simple hecho de que "sino cambia el gobierno, jamás prograsará este país. Poco más del 15% cree aún en esta humanidad, el otro porciento restante no sabe quién es su gobernante... creen que ellos son los reyes de la colina.
Cuando hablamos de cifras significativas podemos mencionar a los informantes de la vida de los demás, cambiamos "holas" por una mentada de madre, "dijo" por se aventó a un pozo y sandeces que provocan un "no maaa" "no puedo creerlo" en las bocas de nuestros queridos allegados y/o oyentes. Estas cifras sí que son alarmantes y no las que provocaron los informes televisivos y de medios de comunicación másIVA acerca de la famosa influenza.
Recordemos el tiempo en el que un estadounidense habló mal de su presidente, ¿existió?, yo lo peor que he visto en las películas Hollywoodenses es que hablen de ellos como unos cobardes, pero ¿ladrones? ¿Corruptos?.
Ahora, recordemos el tiempo en que empezó el nuevo cine mexicano, ¿Cuál es el tema principal? exacto, has sido el merecedor de un premio, corrupción y delincuencia por parte del poder. ¿Qué es lo que queremos mostrar al resto de la comunidad mundial?. Y son exactamente los diálogos de nuestra gente, nuestra población.
Ahora puedo mencionar una canción muy coreada por seguidores Molotovos, cuando se menciona al pueblo como unidad jamás podrá vencerse. Yo quiero ver el día en que este pueblo sea uno mismo. El cambio no empieza a partir del gobierno, aquél que tanto citó el PAN cuando salió Chentito a la candidatura a la presidencia, ese que criticó el PRI cuando lo único que vieron fue, actuar igual que ellos. ¡No! En calidad lo nombramos así:
La calidad comienza en sí mismo
Así es, al igual que el cambio, dejemos de nombrar al prójimo como un idiota (aunque este lo sea), deja de hablar de tu gobierno como el peor del mundo (sí, lo es... pero puedes cambiarlo). Deja de pensar que el poder es de ellos, actúa una idea y conviértela en razón y así el poder será de quienes en verdad lo merezcan.
Aún así, quiero mencionar que amo a este país como al cuerpo con el que estoy navegando por esta vida. Cambiarlo sería como cambiar de padres, de religión... de ideas.