Con esto defino la noche anterior...
Mi pregunta a partir de hace escaso un año era "Porqué tiene tanto auge, tanto reconocimiento... Porqué la pasión por La Diablita?".
Recuerdo que tiempo atrás haber pasado por aquél lugar sin haberme llamado la atención cuando escuché la voz de Karen diciendo:
-Venga, deberíamos ir un día a la diablita, dicen que está muy cómodo y así todo relajado.
Para ser sinceros, a mí no me llama la atención, no soy muy afecto a esos lugares de alcohol, charla y música dj. A mí podrían satisfacerme con un poco de música en vivo, mariachi, grupo versátil o algo de rock; lo admito soy muy allegado al estilo de música menos digitalizada, más natural, con instrumentos de verdad.
Ayer, estando en la nave industrial de la empresa Emerson, laborando, haciendo las labores por las que soy atribuido con un salario, digamos, un tanto injusto, recibí una llama, una cual y tan que me dejó plasmado en el piso; era LB, haciéndome una invitación al dichoso lugar antes mencionado... Para ser francos, acepté sin estar convencido de ello. Pasado el tiempo me arrepentí y advertí no ir por variados y extraños pretextos de segunda, más tarde, al rededor de las 21:00 horas estaba aceptando, ya convencido, el ir.
Estando allá empecé a tomar las cosas más relajadas.
El lugar, ubicado por Lázaro Cárdenas en zona residencial, estaba a reventar (y no por la gente que va a "reventarse"), estaba derramando humanos por los bordes. Comenzado con dos botellas de Whiskey Jack Daniel's y diez refrescos, era la promoción de la noche. Está bien, puedes empezar a redactar a partir de haber tomado el primer vaso, pero admito que fueron seis y uno derecho... crudo y sin sensura. La verdad no supe cómo salí esa noche caminando del bar.
La Diablito llenó mi ojo no sólo de lujuria, mi cuerpo no sólo de alcohol... sino también mi espíritu, puedes sentirte un poco renovado después de una noche llena de excesos...
Sólo recuerdo al llegar a casa y verme en el espejo del baño principal haber dicho "Qué pálido te ves".