miércoles, 21 de julio de 2010

Ser naturaleza

La vida es un libro que al abrirlo no puedes parar de leerlo.
Los sueños son el hojear ese libro.
Las ilusiones son el querer leer ese texto en ese libro.
El destino es terminar con la lectura sin esperar lo que venga en él.

Cuidando la espectacular vista que nos ofrece la lluvia de verano al pasar por montañas y verdes valles rodeados por flora y fauna salvaje, podemos percatarnos de la triste y deprimente realidad, "Somos nada".
Al decirlo no me refiero a expresar algo como "Somos una basura" o "Qué bajo hemos caído". Al escribirlo, pensarlo y manifestarlo, me refiero al componente extra que está en este planeta, inventos del ser humano. Y es que al visualizar el paisaje silvestre me dí cuenta de que soy una nimia parte de lo que forman rios, cascadas, precipios, tormentas, sucesos y procesos tangibles por naturaleza que pueden provocar que en un abrir y cerrar de ojos esta vida se nos pueda ir de las manos; no es que la tengamos segura encerrada en nuestras extremidades, sino que creemos tener propio nuestra vejez.
Un día estando realizando labores de servicio social (gubernamental voluntariamente a fuerzas), con un poco de nubes en el azúl cielo, con la vista dirigida a la monumental barranca de huentitán, pude observar que la especie humana tiene un vulnerable valor a la fuerza extremista con que puede atacar la madre de todas las madres. No es que pueda decir lo que realmente piense un ser humano o simplemente yo, pero es un expresar de lo que pude llegar a sentir mi mente cuando al ver semejante caída de agua qué provocaba en el choque con el río.
Llegué a querer ser parte de ella, dejarme libre, sin preocupaciones, sin sociedad, sin iglesia, sin alguien que te diga qué debes de hacer y porqué debes hacerlo. Quisiera romper el silencio de lo que algún día llegué a callar por respeto al qué dirán. Ser parte de esa naturaleza, sin límites, corriendo de un lado a otro, caer sin miedo desde lo más alto y chocar contra otra fuerza, sin siquiera haber perdido una molécula de lo que soy; ser C, H, O, N, y no provocar alteraciones en la vida de quien quiera convivir conmigo. Hablar y ser escuchado por todos... Porque eso es naturaleza, cuando ella ataca no se sabe en dónde podremos quedar al siguiente segundo...