jueves, 14 de mayo de 2009

Presta pa' la orquesta



Hoy sabrán el porqué de tantas cosas que he escondido. Esconderé lo que siempre han sabido y daré el porqué de las cosas.
Son tantas maneras de expresarme que no sé cuál es la mejor. Quisiera poder escribir con la letra de Jorge Luís Borges o el pensamiento de José Saramago pero así, no funcionan las cosas. Cada engrane embonará con el más cercano y así hacer funcionar el reloj.

Cuando quiero vengarme, no es que sea la venganza en mi ser muy prioritaria, me valgo de tener varias pruebas, enlaces, características, métodos para poner en marcha alguna acción regresiva. Mas el valor no lo tengo en mente, busco, pienso, razono el cómo de la situación. La valoración del método es muy efectiva. El coraje y el hastío me orillan a una acción repetititiva y a veces hasta me arrepiento del problema, tomo un poco de valor y hasta me orillo a pedir perdón por pensar así (a mi propio ser). La venganza, aquella que mata el alma y la envenena, aunque admito que muchas de las veces hasta parece que nos comimos un pastel de chocolate.
De aquellas veces en las que el repugnante tiempo, clima y espacio me hacen cambiar repentinamente de humor. Como si la órbita terrestre, las constelaciones, la alineación planetaria o alguna de aquellas idioteces que te mencionan los lectores de manos me afectara, pero, así no funciono, mi funcionamiento y funcionalidad es a partir de un pensar y actuar humano que para mí parece ser incorrecto, tales fueran las ondas negativas que emana un cuerpo, se transmiten a través del espacio y entran a mi alma.
Del porqué la relación músico-sonidos-yo me hacen explotar escuchando a la monotonía que hacen un arpegio en sol y ya se creen virtuosos o le hacen una variante y se creen mejores que Jimmy Hendrix. Es la simpatía del mexicano y chicano que barren con la música. Pegan un grito y ya están innovando, dicen golfas a las mujeres y ya todos los han de seguir, imitan artistas extranjeros y son mejores que los imitados.
En tal caso, quisiera despejar mi voz diciendo, ¡No mamen que no es leche! por éso México no es tomado en serio, ése es el camino por el que la imagen del país ha sido tomada como rancheritos borrachos sentados a la sombra de un gran cactus. Seres sin imaginación, almas con un vacío lleno de tristeza.


Somos quienes hacen fama con individuos descerebrados, así es, descerebrados. Aquellos que les han dicho "baila" y bailan, aquellos quienes han vestido indumentarias sólo para no quedarse abajo. Somos un pueblo de piratería, que china ni que mis chilibeans. Deríamos poner un dedo al aire y decir "quítate, ésto se hace así" pero somos una masa que se preocupa por el bien personal, por el "Si tú compras ésto, yo te superaré" y no queremos quedarnos atrás. Empero, nos preocupamos más por lo que le pase a la tigresa o a la leona dormida, que por qué come mi prójimo...
En fín, nosotros somos México, nosotros lo conformamos, porqué dejarnos guíar por lo que dice la gente, si lo hecho en México es bien hecho, ¿o no?, Preocuparnos ¿para qué?, ocupémonos de lo que está mal en mí y cómo puedo superarlo.
Pero bueno, ésto a nadie le importa...

1 comentario:

Sinuhe dijo...

Tienes razón, a veces uno se preocupa en vez de ocuparse...

Siguiendo la teoría de 1 mas que Tú.