Algunos dicen que el Armaggedon se acerca... Otros tantos dicen que Dios nos protegerá...
Algunos dicen que La influenza es estrategia...
Otros pocos que ésta misma es un fraude...
Bastantes más dicen que es cierto (la menoría)...
Pero lo que muchos dicen y que del cien por ciento de los casos es totalmente cierto es que la esperanza muere al último. No lo quería creer, o mejor dicho, creía que no era cierto hasta anoche al rededor de las 7:30 pasado meridiano.
Un festejo, vaya, no soy de las personas que viven del "reventón" (dirían muchos) pero cierta parte de mi cabeza quería que ya fuera el día. Talvez muy sinceramente era toda mi mente lo esperaba completamente.
Hasta que llegó el momento, me arreglé, salí de mi casa, me transporté al lugar del evento, estacioné el vehículo tan rápidamente como pude y entré al casino. Al estar saludando a todo individuo que se me acercaba y adentrándome sigilosamente al local fui buscando a cierta persona, una persona a quien, muy curiosamente siento un repentimiento afecto hacia ella que hasta hizo que me sucediera ésto. Ha pasado poco más de un año que sé de su existir y que por lo pronto no le he visto desde entonces.
Fue tanta mi esperanza que al ver que no llegaba dicha personita (sin ningún sentido despectivo) no desaparecía este sentimiento que hizo, una vez más, que me dejara llevar por las vías del alcohol. Aquél sendero asesino y protector en muchos de los casos fue mi escape de la desesperación, intriga, furia; me defraudó, ansiaba tanto el momento que jamás llegó, hasta que hoy en la mañana daba vueltas mi cabeza y me sentía como un lago que ha perdido sus aguas de un día hacia hacia otro. Así como lo dijo don Antonio Aguilar en su canción "La cruda" "se te arruga el corazón, la cabeza te revienta, traes aliento de dragón, se te quema la gargante y por si éso fuera poco..."
No es por nada, ni por hacérselas larga mis queridos lectores, pero aún, así es, aún tengo la esperanza de que llegue, ¿Ya para qué? dirían ustedes, ¿Ya para qué? digo yo, es un dolor tan grande que aún tengo la esperanza... aún.
2 comentarios:
Arrieros somos…
Gracias por rayar mí pared, por leer mi tinta y por estar haciendo un BLOG.
Nos seguimos encontrando por acá… total, en el camino andamos.
Salud!!
Ahhh Yo recuerdo cuando tomaba, no dejo anda bno pero x lo menos c me olvido x un momento ese sufrir.
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